Una investigadora rusa de la Universidad de Harvard, llamada Kseniia Petrova, se encuentra detenida en un centro de inmigración en Luisiana, tras ser acusada de no declarar embriones de rana al pasar por la aduana.
La científica, quien residía en Estados Unidos con una visa de visitante de intercambio, fue interceptada en un aeropuerto de Boston luego de que un agente de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) encontrara las muestras en su equipaje.
Pretova afirmó que llevaba los embriones por solicitud del líder de su grupo de investigación en la Escuela de Medicina de Harvard. Sin embargo, las autoridades no solo confiscaron las muestras, sino que además revocaron su visa y procedieron a detenerla.
La detención de la científica rusa desata polémica
Según la denuncia presentada por su abogado, Greg Romanovsky, la revocación de la visa se llevó a cabo sin seguir el procedimiento legal correspondiente.
“Tras descubrir las muestras tras la inspección de su equipaje, y a pesar de sus intentos de explicación, el agente de la CBP no siguió el proceso legal y reglamentario por no declarar un artículo en el equipaje”, afirma la denuncia.
“En cambio, el agente marcó la visa de Petrova en su pasaporte como cancelada”, añadió.
Petrova, temiendo ser deportada a Rusia, solicitó ser enviada a Francia, pero en lugar de ello fue trasladada a un centro de detención. Su abogado ha calificado la medida como una reacción desproporcionada por parte de las autoridades migratorias.
“En lugar de imponer las sanciones monetarias apropiadas por la violación aduanera, la CBP invocó indebidamente su amplia autoridad migratoria para imponer un castigo extremadamente desproporcionado a la situación”, señaló Romanovsky en un comunicado, de acuerdo con ABC News.
Riesgo de deportación y persecución en Rusia
La detención de Petrova ocurre en un contexto en el que la administración Trump ha intensificado la cancelación de visas de estudiantes y académicos extranjeros como parte de su política migratoria.
“La situación de la Sra. Petrova es especialmente grave porque el gobierno estadounidense busca deportarla a Rusia, donde enfrenta la amenaza de arresto inmediato debido a su activismo político previo y su abierta oposición a la invasión rusa de Ucrania”, advirtió su abogado.
Las autoridades estadounidenses, por su parte, sostienen que Petrova intentó eludir la normativa migratoria al no declarar los embriones.
“Los mensajes encontrados en su teléfono revelaron que planeaba contrabandear los materiales sin declararlos”, afirmó un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional. “Infringió la ley a sabiendas y tomó medidas deliberadas para evadirla”, agregó.
El abogado de la científica ha presentado una demanda ante un tribunal de Vermont para que un juez federal declare ilegal la cancelación de su visa. Mientras tanto, Petrova continúa detenida y se espera que comparezca ante un juez de inmigración en Luisiana el próximo 7 de mayo.